El dalái lama afirmó a sus seguidores que su salud es excelente, después de que regresara el sábado a la sede del Gobierno tibetano en el exilio en el norte de India.
Cientos de tibetanos, con varas de incienso y pañuelos, se alinearon en las calles de la ciudad de Dharamsala para celebrar el retorno del líder espiritual tibetano.
Banderas de oración eran agitadas y vistosas pancartas con símbolos tibetanos adornaban algunas calles de lado a lado en la localidad, ubicada al pie del Himalaya.