La presidenta argentina, Cristina Fernández, fue dada de alta ayer, tras permanecer siete días internada en una clínica privada de Buenos Aires, debido a un cuadro de infección intestinal.
Fernández fue trasladada a la residencia presidencial de Olivos, un suburbio al norte de Buenos Aires, donde deberá cumplir 10 días de reposo, informó la unidad médica presidencial.
Los doctores Marcelo Ballesteros y Daniel Fernández precisaron que la mandataria deberá continuar con tratamiento antibiótico, dieta especial, reposo y control evolutivo.