Más de 1.35 millones de electores venezolanos deberán validar entre el 20 y 24 de junio sus firmas para activar un eventual referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro, anunció este viernes la presidenta del organismo electoral.
Luego de más de un mes de revisión, el Consejo Nacional Electoral decidió considerar válidas 1,352,052 firmas que consignó en mayo la oposición e invalidó otras 605 mil 729 rúbricas por presentar fallas en los registros de los datos, problemas en la impresión dactilar, cédulas de identidad inexistentes, fallecimiento de los electores e inhabilitación de electores condenados, dijo a la prensa la presidenta del Consejo, Tibisay Lucena.
Para completar el proceso de validación, los más de 1.35 millones de electores que firmaron a favor del referendo deberán acudir en esas fechas a los centros de votación que habilitará el Consejo en todo el país para ratificar su rúbrica, dijo Lucena.
Asimismo, el organismo estableció que entre el 13 y 17 de junio se abrirá un proceso para que los electores que firmaron en abril y están en desacuerdo con el referendo puedan retirar sus firmas.
La activación de la nueva fase de validación de las firmas se da luego de protestas callejeras que realizó la oposición en la capital y otras ciudades desde mayo para presionar a las autoridades electorales.
Lucena exigió el viernes respeto a la integridad de los funcionarios e instalaciones del Consejo y afirmó que de darse cualquier agresión, alteración del orden o generación de violencia, conllevará la "suspensión inmediata del proceso hasta que se restablezca el orden, la tranquilidad y el respeto".
Las firmas validadas por el Consejo superan en más de seis veces la cifra exigida por el organismo electoral (196 mil rúbricas) para activar el proceso de referendo. De superarse esta etapa, la oposición deberá emprender la recolección de más de cuatro millones de firmas para lograr activar formalmente la consulta popular.
La oposición sostiene que el referendo contra Maduro puede darse este año, pero algunas autoridades han descartado esa posibilidad.
El opositor y excandidato presidencial Henrique Capriles puso en duda la transparencia del proceso de validación de firmas.
"Lo que hizo el Consejo Nacional Electoral fue pisotear la manifestación de voluntad del pueblo", dijo Capriles al denunciar que tanto su firma como la de otros dirigentes opositores fueron invalidadas por el organismo electoral debido a supuestas fallas en los registros de los datos.
Por su parte, el alcalde oficialista de Caracas, Jorge Rodríguez, acusó a la oposición de cometer un "fraude" en la recolección de las firmas al presentar varios miles de "registros defectuosos y fraudulentos".
Rodríguez anunció que el 13 de junio acudirá al Tribunal Supremo de Justicia para pedir que se investigue el proceso de recolección de firmas de la oposición.
Datos
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció en mayo que emprendería acciones legales contra los dirigentes opositores si se detectaban casos de firmas falsificadas.
El mandatario venezolano enfrenta este proceso en medio de una compleja crisis dominada por una desbordada inflación, severos problemas de escasez de alimentos y medicinas y una recesión económica que amenaza con agravarse por la caída del precio del petróleo, la principal fuente de ingresos por exportaciones del país.
El Gobierno venezolano asegura que la crisis es consecuencia de una "guerra económica" promovida por sectores opositores contra las autoridades de ese país sudamericano.