El presidente nicaragüense Daniel Ortega rechazó una protesta enviada por el gobierno de Colombia por su supuesta "interferencia'' en los asuntos internos de ese país al pedir la liberación de Ingrid Betancourt, en poder de las guerrillas de las FARC desde el 2002.
"Yo le pido al gobierno de Colombia que entienda que no se trata de ninguna injerencia de nuestra parte, simplemente nos estamos sumando al clamor de los familiares de los retenidos'', dijo Ortega.
Agregó que sus opiniones "obedecen también al clamor del pueblo colombiano, al clamor de los familiares de Ingrid Betancourt''.
Afirmó que la actitud del gobierno colombiano ante esta problemática "condena a muerte a Betancourt y a todos los que están retenidos de uno y otro lado''. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tienen unos 50 rehenes en su poder cuya liberación condicionan a la de cientos de guerrilleros presos.
La Cancillería colombiana protestó el viernes por declaraciones de Ortega relacionadas con "asuntos internos que son de exclusiva competencia de Colombia''.
El presidente nicaragüense respondió que "cuando se trata de salvar vidas, allí no existen fronteras, no existen diferencias''.
Atendiendo una carta enviada por el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, Ortega aceptó el 7 de diciembre participar en un esfuerzo internacional por liberar a Betancourt, que ostenta también nacionalidad francesa, e hizo un llamado en ese sentido a "nuestro querido hermano el comandante Manuel Marulanda'', llamando así al jefe de las FARC. Ese término fue objetado por Bogotá, pero Ortega lo repitió.
"El llamado que le he hecho al hermano comandante de las FARC Manuel Marulanda, al querido hermano Marulanda, que dé ese paso de liberar a los secuestrados'', expresó Ortega.