Rusia reconoció ayer que una de las baterías solares de la Estación Espacial Internacional (EEI) resultó dañada por el impacto de un micrometeorito, lo que afecta al suministro energético.
“Lo más probable es que la tubería de enfriamiento de una de las baterías solares fue perforada”, afirmó Guennadi Raikunov, director general del Instituto Central de Investigaciones Científicas (ICIC) de Construcción de Maquinaria de Rusia, a la agencia Interfax.
Raikunov aseguró que nadie sabe cómo resultó dañada la batería de la plataforma orbital, ya que “sus partes son muy pequeñas”. “Estamos estudiando la situación y preparando una serie de medidas para solucionar el problema. Supervisamos el estado de la EEI, que sufre pequeños problemas energéticos”.