El ex presidente argentino, Fernando De la Rúa afirma que es "absolutamente falso" que durante su Gobierno se sobornará a legisladores para que aprobaran una ley, pero Carlos Alvarez, que era vicepresidente entonces, lo corrobora.
En declaraciones publicadas ayer por distintos medios de prensa, De la Rúa y Alvarez vuelven a discrepar sobre el caso que motivó la renuncia del segundo a la vicepresidencia en octubre de 2000 y que ahora ha vuelto a activarse con las denuncias de un ex funcionario del Senado que dice ser quien pagó los sobornos.
"Estoy sorprendido. Todo es absolutamente falso, al menos lo que he leído y he oído. No conozco la declaración (de Mario Pontaquarto) ante el juez", manifestó De la Rúa al matutino "Clarín".
Pontoquarto, ex secretario parlamentario del Senado, confesó en una entrevista a la revista "TXT" y luego el viernes, ante la justicia que en el año 2000 con fondos proporcionados por el Estado se pagaron unos cinco millones de dólares a varios senadores para garantizarse que la ley de reforma laboral fuese aprobada, lo que efectivamente se produjo en abril de ese año.
La confesión de Pontoquarto ha reactivado un escándalo sobre el que hasta ahora no existían pruebas concluyentes, aunque hubo dirigentes políticos, como el peronista Antonio Cafiero, que ya en octubre de 2000 sospechaban del pago de sobornos a legisladores por parte del Gobierno de De la Rúa.
"Yo no participé en ninguna etapa de la negociación de esa ley", dijo a "La Nación" De la Rúa, quien afirmó ser víctima de "un vía crucis persecutorio" desde que renunció a la presidencia en diciembre de 2001, agobiado por protestas sociales y una crisis económica sin precedentes.
El ex vicepresidente "Chacho" Alvarez, sin embargo, aseguró a "Página/12" que existía "una asociación ilícita" en el Senado para la "compraventa" de leyes en la que participan integrantes tanto del hoy gobernante Partido Justicialista (PJ) como de la Unión Cívica Radical (UCR), el partido al que pertenece De la Rúa.
"El testimonio de Pontoquarto es clave porque le pone nombre y apellido a algo que hasta ahora era una certeza política", dijo Alvarez, quien señaló a De la Rúa como "el máximo responsable político de lo que sucedió".
El gobierno argentino tiene "la más firme decisión" de que se esclarezcan casos de corrupción, como el escándalo por presunto pago de sobornos en el Senado, afirmó ayer el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.