Dos vagabundos húngaros pueden convertir en realidad algunos de sus sueños, pues se han visto sorprendidos por una herencia de 111 millones de euros.
Zsolt y Géza Peladi, de 41 y 39 años, quienes han sobrevivido en la precariedad, sabían que su madre, que los abandonó y aparentemente falleció hace años, provenía de una familia muy rica.
Ellos fueron localizados por un trabajador social, después de que un abogado alemán haya pedido informaciones sobre los dos hermanos. Se enteraron de que eran herederos del millonario legado de su abuela, recientemente fallecida en una provincia alemana. La fallecida nombró como única heredera de su fortuna a la madre de los dos Peladi.