Decenas de miles de personas llegan a Lourdes para la conmemoración, hoy, del 150 aniversario de las apariciones que convirtieron a esta pequeña localidad de los Pirineos franceses en el segundo lugar de peregrinación católica del mundo, después del Vaticano.
Los profesionales de turismo esperan 70,000 personas, pero el Obispado reduce esta cifra a 50,000, lo cual representa ya casi el doble de la media diaria habitual.
Este año se esperan unos 8 millones de visitantes, y en septiembre la llegada del papa Benedicto XVI.