“El discurso fue bonito, pero creo que perdió una gran oportunidad: no recordó que los que perpetraron esa masacre eran alemanes”, dijo el rabino Meir Lau, sobreviviente del genocidio y presidente del Consejo Directivo de la institución.
Lau, que acompañaba al Pontífice, dijo al concluir la ceremonia que, “a diferencia de Juan Pablo II, Benedicto no habló del asesinato, sino de la muerte de judíos, y no es lo mismo”.
Asimismo, el rabino lamentó no haber oído un “arrepentimiento” de parte de Benedicto XVI, que “tampoco mencionó la cifra de seis millones” de muertos judíos, a pesar de que sí lo hizo en un discurso previo.