La Asamblea General de la ONU adoptó por unanimidad una nueva declaración política sobre el sida que abre el camino hacia la erradicación de la enfermedad al lograr el compromiso de la comunidad internacional para que el acceso al tratamiento contra el VIH sea universal de aquí a 2015.
“Esta declaración quiere abrirnos el camino al principio del fin del sida”, aseguró ante la prensa el subdirector del Programa Conjunto de las Naciones Unidas contra el Sida (Onusida), el doctor Paul De Lay, quien aplaudió el compromiso de la comunidad internacional por acabar con esta pandemia.
El texto, aprobado por los Estados miembros, reconoce que, “pese a los avances de las últimas décadas, la pandemia sigue suponiendo una catástrofe humanitaria sin precedentes”. Los Gobiernos se comprometieron a redoblar sus esfuerzos para lograr un tratamiento universal en los próximos cuatro años.
Se pone de manifiesto el crucial papel que juega el tratamiento contra el sida como una de las medidas más eficientes para fomentar la prevención del contagio y “acabar con la pandemia mundial del sida”.
La promesa de alcanzar el acceso universal al tratamiento antirretroviral significa que la comunidad internacional se compromete a que esos tratamientos lleguen a 15 millones de personas, más del doble de las que ahora tienen acceso a ellos en los países más pobres del mundo.
La declaración reconoce con “enorme preocupación” que “las mujeres y las niñas son todavía las más afectadas por la epidemia”, y que “llevan una carga desproporcionada” de la enfermedad. El texto logra el compromiso de la comunidad internacional para “acabar con las desigualdades de género, los abusos y la violencia machista”.