Las diferencias que supuestamente existen en el Gobierno de EU sobre cómo encarar el caso de Corea del Norte quedaron ayer soslayadas en Washington, donde predominó la tesis de la Casa Blanca de iniciar negociaciones con Pyongyang.
El presidente George W. Bush, que autorizó la guerra contra Irak con el argumento de que ese país poseía armas de destrucción masiva, aseguró el domingo que hay “bastantes posibilidades” de que la vía diplomática pueda servir para resolver la crisis norcoreana y autorizó la apertura de conversaciones con Corea del Norte.
Sin embargo, según publicó ayer “The New York Times”, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, tiene una idea diferente sobre la solución de este problema y favorece un “cambio de régimen” en Corea del Norte, aunque no necesariamente mediante una guerra.
Según el “Times”, Rumsfeld distribuyó días atrás un memorándum en el cual proponía que EU se aliara con China para presionar “a favor del derrocamiento del Ejecutivo norcoreano”.
Mientras, una delegación oficial de EU, encabezada por el subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Asiáticos, James Kelly, se desplazó ayer a China para abrir conversaciones con Corea del Norte.