La Amazonía brasileña perdió en julio 323 kilómetros cuadrados de cobertura vegetal, la menor área devastada en los últimos cuatro meses y sólo superior este año a la registrada en marzo (145 kilómetros cuadrados), informó el Gobierno.
La destrucción de la mayor selva tropical del mundo en julio fue significativamente inferior a la que se venía registrando en los últimos meses, si se tiene en cuenta que en abril, mayo y junio fue de 1.124, 1.096 y 870 kilómetros cuadrados, respectivamente.
El área destruida en julio por madereros, agricultores, ganaderos y colonos, así como por incendios forestales, fue en un 63 por ciento inferior con respecto a junio, según los datos divulgados por el estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE).
La reducción de la deforestación de la Amazonía en julio fue del 68,5 por ciento en comparación con la medida el mismo mes del año pasado (1.025 kilómetros cuadrados).