La delegación negociadora del Gobierno colombiano, encabezada por Humberto de la Calle, partió ayer a La Habana con la urgencia de alcanzar un acuerdo en materia agraria con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), en la novena ronda del proceso de paz, que el próximo 19 de mayo cumplirá seis meses.
De la Calle y la delegación del Gobierno partieron desde el aeropuerto militar de Catam (Bogotá) hacia las 10:00 hora local con rumbo a la isla caribeña, donde están los delegados de las Farc.
La delegación del Gobierno partió con el mandato del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, de lograr un acuerdo en materia agraria, el primer punto de la agenda del que los negociadores aún no han salido.
Y es que el Gobierno y las Farc se sentaron para negociar un acuerdo de paz en La Habana hace ya medio año, el 19 de noviembre, y desde entonces solo han discutido sobre el problema agrario.
Al término de la octava ronda de conversaciones, de la Calle calificó como "insuficiente" el ritmo de las conversaciones, e hizo así explícito la incomodidad y nerviosismo de sectores del Gobierno y la sociedad colombiana ante el estancamiento de un proceso que Santos dijo al inicio que debía ser de meses, y no años.
Pese a esta incomodidad, Jesús Santrich, uno de los negociadores de las Farc, también dijo, al término del octavo ciclo, que Colombia conocería los acuerdos alcanzados en materia agraria a mediados de mayo, por lo que se espera que en esta ocasión sí se anuncie el acuerdo.