Las familias de varias víctimas de la matanza registrada hace dos años en la escuela Sandy Hook de Newtown, en Connecticut (EE.UU.), presentaron una demanda contra la empresa fabricante del rifle automático utilizado por el asesino.
La acción civil apunta también al distribuidor y al minorista que vendió el Bushmaster AR-15 con el que Adam Lanza, un joven de 20 años con problemas mentales, mató a 20 niños y 6 adultos antes de quitarse la vida el 14 de diciembre de 2012.
Las familias defienden que el rifle, habitual en el Ejército estadounidense, no debería venderse al público al ser un arma diseñada para la guerra y no para la defensa personal.
En el escrito, de 40 páginas, aseguran que la matanza no habría sido posible sin un arma de esas características y recuerda que el AR-15 ha sido utilizado repetidamente en tiroteos masivos contra civiles en Estados Unidos.