La Sociedad por la Conservación de Ballenas y Delfines (WDCS) ha denunciado la caza ilegal de ballenas en Groenlandia para después vender la carne a supermercados y a lujosos restaurantes para turistas.
La caza de ballenas sólo es legal para la supervivencia de tribus indígenas, a las que se les permite la caza de una cuota de diez piezas al año en Groenlandia.