En medio de los intentos del Gobierno de México por sofocar la violencia generada por enfrentamientos entre grupos de autodefensas y un cartel de drogas, testigos aseguraron que civiles desarmados fueron asesinados en un choque con militares.
Periodistas vieron dos cuerpos y hablaron con familiares de una tercera persona reportada como muerta. Entre ellos no había mujeres ni niños, contrario a las afirmaciones de un portavoz de las autodefensas.

La Procuraduría General de la República señaló que no podía confirmar un número de muertos, mientras la Secretaría de Gobernación -responsable del área de seguridad del Ejecutivo- dijo no tener información sobre reportes de que soldados hubieran disparado contra una multitud desarmada.
“¿Así quieren proteger al pueblo? No los queremos”, dijo Gloria Pérez Torres mientras se lamentaba sobre el cuerpo de su hermano Mario, de 56 años, una de las víctimas en la confrontación con militares ocurrida en las primeras horas en la comunidad de Antúnez.

El choque armado ocurrió cuando militares llegaron a Antúnez, en el sur de Michoacán, para intentar desarmar a las autodefensas, grupos de civiles que en los últimos meses decidieron organizarse y enfrentar al cartel de “Los Caballeros Templarios” que ha asolado al estado por años.
Horas después Antúnez estaba en relativa calma, mientras los grupos de autodefensas continuaban armados y en control del poblado.
El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto anunció el envío de más soldados y agentes federales para tomar el control de la seguridad en Michoacán, conocida como Tierra Caliente, después de varios días de enfrentamientos entre las autodefensas y “Los Caballeros Templarios”.
El secretario de Gobernación, Miguel Osorio, llamó a las autodefensas a deponer las armas y regresar a sus comunidades, al tiempo que señaló que la autoridad no toleraría que nadie rompiera la ley.
Varios habitantes de la zona fueron convocados para interponerse a un convoy de militares que habían llegado al lugar para desarmar a las autodefensas.
Testigos dijeron que las personas que bloquearon el paso de los militares no llevaban armas, sin embargo, algunos soldados abrieron fuego contra la multitud.