UNA organización civil mexicana denunció que los casos de secuestros en el país aumentaron en un 30% entre diciembre y marzo pasados y que las autoridades manipulan las cifras para hacer creer lo contrario.
El presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal (CCSPJP), José Antonio Ortega, dijo que al menos 16 personas fueron secuestradas y asesinadas, la mayoría de ellas en la capital mexicana, entre el 1 de diciembre de 2006, cuando se inició el gobierno del presidente Felipe Calderón, y marzo de 2007.
Esa cifra representa un aumento del 30% con respecto del periodo comprendido entre diciembre de 2005 y marzo de 2006, señaló Ortega.
Según el presidente del CCSPJP, el llamado secuestro exprés también está repuntando en México, donde ocurren al menos 3, 000 casos de esos delitos al año.
Ortega dijo que entre 1986 y 2006 los secuestradores mexicanos obtuvieron más de $500 millones de en rescates.
Por su parte, los grupos armados clandestinos, que cometieron unos 20 secuestros entre 1987 y 2003, obtuvieron más de $90 millones, de acuerdo con la organización civil.
El secuestro, el narcotráfico y el contrabando de armas son los problemas más graves de México, enfatizó Ortega.
"Si la impunidad en la actuación de los cuerpos de seguridad federales, la corrupción y la simulación continúan y no se garantiza el respeto efectivo a los derechos humanos, estaremos en la antesala de revivir el secuestro como un arma de los grupos guerrilleros para desestabilizar", agregó el presidente de la CCSPJP.
Ortega apuntó como uno de los factores que mantienen vigente el problema del secuestro la existencia de decenas de sicarios al servicio de los narcotraficantes que se dedican a esta actividad.
Asimismo, los grupos armados clandestinos o guerrillas recurren al secuestro para financiar sus actividades proselitistas y violentas, aseguró el dirigente.
Ortega afirmó que las autoridades también han estado detrás de desapariciones forzadas, torturas y otros delitos de esta naturaleza.
En ese contexto, el presidente de la ONG se refirió al caso de dos presuntos miembros del guerrillero Ejército Popular Revolucionario (EPR) que al parecer fueron secuestrados el 25 de mayo de 2007.
Ortega pidió a las autoridades "presentar con vida inmediatamente" a los supuestos guerrilleros Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya y dijo que "no queremos una nueva guerra sucia y no se vale el ojo por ojo, diente por diente".
El EPR, que exige la "liberación sanos y salvos" de Cruz y Reyes, se atribuyó varias explosiones ocurridas en julio pasado en gasoductos y otras instalaciones de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) en los estados centrales de Querétaro y Guanajuato, que motivaron la evacuación de cientos de personas y daños económicos a más de un millar de empresas.
Denuncian el aumento de secuestros en M'e9xico
Algunos estados mexicanos estn en manos del ej'e9rcito para bajar los ndices de violencia.