"Quiero buscar responsabilidades. No estamos dispuestos a dejar esto así. Vamos a investigar lo que pasó". Con estas palabras, Mari Paz Fernández desata toda su rabia por la muerte de su marido, el comandante José Manuel Ripollés Barrios, a bordo del Yakovlev 42 ucraniano que se estrelló en Turquía. Mari Paz y otros familiares de las víctimas quieren denunciar las "condiciones de miseria" en las que se desarrollan las misiones humanitarias del Ejército español.
Según ella, eran frecuentes las críticas de los fallecidos a la "antigüedad" y la "precariedad" de los aviones que fleta el Ejército para misiones humanitarias como la de Afganistán.
Mientras en Turquía, los soldados de ese país, recuperaron ayer las cajas negras del avión ucraniano alquilado que se estrelló contra una montaña, matando a 62 militares españoles procedentes de Afganistán y sus 13 tripulantes.
Gracias a las chapas militares de identificación, anillos de casado, ropa y récords dentales, los especialistas forenses de Turquía y España trabajaron en la identificación de los cadáveres.