La oposición venezolana llevó a cabo ayer la segunda jornada de la campaña de recolección de firmas para pedir un referéndum que ponga fin al mandato del presidente Hugo Chávez, entre incidentes aislados de violencia y denuncias de que los militares han entorpecido el proceso.
Miles de personas continuaron acudiendo a los centros de votación del residencial este de Caracas, pero la afluencia era escasa en las primeras horas en las zonas populares y empobrecidas del oeste de la ciudad, bastiones tradicionales de Chávez, reseñaron reportes de televisión.
El estallido de dos granadas en la sede del partido opositor Copei y en la vivienda de un líder de la opositora Coordinadora Democrática (CD) en la localidad de Punto Fijo, a 370 kms. al noroeste de Caracas, marcó la jornada.
Otros dos petardos estallaron en la céntrica sede caraqueña del Consejo Nacional Electoral (CNE) provocando tensión. La oposición detalló sus denuncias al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, quien arribó ayer. No obstante, Gaviria señaló que el proceso va bien, los ciudadanos pueden ir tranquilos a firmar. Creo que hay garantía para eso y, cualquier incidente que haya, creo que hay que tramitarlo por el CNE.
Acusó a gobierno de Uribe de "legalizar a los paramilitares y sus fortunas producto del narcotráfico, y engañar a la población con un falso proceso de paz que deja en la impunidad los crímenes perpetrados por el mismo Estado bajo el nombre de "autodefensas".