Para algunos la independencia de Kosovo sería el fruto de una grave violación al Derecho Internacional, primero, porque la misma se inserta en el debate, sobre si se puede aplicar a los pueblos nacionales un derecho en su momento concebido para los pueblos coloniales.
El intento de presentar el caso de Kosovo como una excepción, es difícil de sostener, pues la misma receta es completamente aplicable a muchas otras situaciones, que si bien de forma, no son idénticas, en el fondo, existe mucho paralelismo.
“Si esta acción sirve para sentar un precedente positivo en el mundo de hoy, ello es, que se actúe de la misma forma para casos con muchísimo mayor derecho, que los kosovares, como son lo más de 30 millones de kurdos, los 23 millones de taiwaneses, entre otros, entonces, en hora buena.