Los factores que tradicionalmente influyen en la aparición de una apoplejía o derrame cerebral no explican por qué se produce una mayor incidencia de esta enfermedad en los países pobres, según afirma una investigación publicada hoy en "The Lancet".
El consumo de alcohol, la diabetes, una presión sanguínea alta, fumar o la obesidad son algunos de estos factores, y sin embargo no se registran en mayor medida en los países pobres y en desarrollo, donde la incidencia de esta enfermedad se ha duplicado en los últimos 40 años.
De hecho, estos factores de riesgo son más comunes en los países desarrollados.
Sin embargo, las personas que viven en los países más pobres tienen un 20% más de posibilidades de sufrir una apoplejía. En el año 2002, más del 85% de los 15,3 millones de derrames cerebrales registrados en el mundo fueron en países subdesarrollados.