Las murallas de una mansión que pertenecía al expresidente paraguayo Alfredo Stroessner, que gobernó con mano de hierro entre 1954 y 1989, fueron derribadas para rehabilitar tres calles de un barrio de Asunción.
El edificio comenzó a ser construido en los años 70, "pretendía ser una réplica mala de la Casa Blanca estadounidense", dijo el activista local de derechos humanos Martín Almada.
"Vengo pidiendo desde hace 10 años a las autoridades nacionales que esa mansión sea convertida en una universidad popular", explicó Almada, cuyo pedido hasta el momento no tuvo éxito.
El activista es un ex preso político y actualmente dirige el Museo de la Memoria, una exoficina del Ministerio del Interior que durante la dictadura de Stroessner funcionó como centro clandestino de detención de opositores.
En tanto, el abogado José García de la Alcaldía de Asunción manifestó que "las murallas fueron destruidas para rehabilitar tres calles del barrio Trinidad", en la periferia norte, que habían quedado dentro de la propiedad.
Recordó que las vías, consideradas espacio público, fueron transferidas sin costo al expresidente Stroessner en 1974 por el entonces alcalde municipal Guido Kunzle, militante del oficialista Partido Colorado.