La policía desactivó ayer una bomba artesanal colocada en una sucursal bancaria de Santiago de Chile en la que halló panfletos de grupos anarquistas que hacen alusión a los procesados por la colocación de otra veintena de artefactos en la capital desde 2006.
Así lo confirmaron fuentes policiales, que explicaron que el artefacto fue colocado dentro de una sucursal del Banco de Chile, situada en el acomodado distrito de Vitacura, en el este de la capital.
Los panfletos hallados en el lugar exigen la liberación de los catorce imputados del denominado “caso bombas”, procesados por la colocación de unos veinte artefactos que han afectado a iglesias, organismos estatales o sedes de grandes empresas.
Durante las últimas semanas, la Justicia revocó paulatinamente la prisión preventiva de los procesados y en su mayoría les impuso el arresto domiciliario, mientras el juez, en la preparación del proceso, ha desechado miles de pruebas de la Fiscalía por estar repetidas o por ser irrelevantes.