La Comisión Electoral Central rusa (CEC) dio ayer el pistoletazo de salida para las elecciones presidenciales de marzo con el registro de los dos últimos aspirantes, ensombrecido por el reciente atentado terrorista y la desaparición de un candidato opositor.
Con el presidente Vladimir Putin como favorito indiscutible para renovar su mandato, la clase política rusa, poco convencida de la independencia de la CEC respecto al Kremlin, vaticinaba si ésta admitiría a candidatos opositores y críticos, como Jakamada, y al populista Glaziev, capaz de hacerle sombra al jefe de Estado.
Tras muchas dudas, la CEC también registró ayer al político opositor Ivan Ribkin, antiguo presidente del Parlamento ruso y ex jefe del Consejo de Seguridad del Kremlin, revocando su decisión anterior de negarle la inscripción.
Pero la inscripción de Ribkin se vio empañada por la denuncia, presentada ayer a la Policía por su esposa Albina, de que el político está desaparecido desde la noche del pasado jueves.
Ribkin es un hombre de confianza del magnate Boris Berezovski, enemigo acérrimo de Putin que acaba de recibir asilo político en Gran Bretaña, y en su campaña ha acusado al número uno del Kremlin de imponer en Rusia una "dictadura".
Para el funcionario, finalmente se tendrá que tomar una decisión con respecto a este problema, porque la red está totalmente deteriorada y no aguanta una reparación más.
Destacó que en 1972 se inició un programa de cambio de tuberías en el Casco Antiguo, por lo que hay partes donde se han instalado tuberías de PVC, pero es una área muy pequeña.
Cambiar estas tuberías viejas representa un gran problema, ya que por encontrarse en un sector que es Patrimonio de la Humanidad es necesario evitar daños o romper las calles y un sistema moderno que no afecte tiene un costo muy alto.
No obstante, aseguró que en el resto del área metropolitana las condiciones físicas de las tuberías, son bastante aceptables.
Las tuberías que están instaladas en este sector son de hierro fundido, pero con el avance de la tecnología ahora éstas se hacen de hierro nodular o dúctil que son más resistentes a este tipo de problema de acumulación de residuos y que han sido instaladas en otras áreas como el sector de San Francisco y el resto del área metropolitana.
Estas tuberías tienen una capa tanto interna como externa que con el pasar del tiempo se mantienen como nuevas, pues están hechas con un recubrimiento que impide la formación de acumulaciones que se dan en las tuberías viejas.
Este problema de acumulación de sedimentos en las tuberías de esta área se da especialmente en las principales, ya que con la introducción del PVC se ha ido cambiando y hoy día se cuenta con tuberías de este tipo de hasta 12 pulgadas con un máximo y de mayor diámetro.
Por los índices de fuga que se han presentado en el área del Casco Antiguo, San Felipe y Calidonia se inició un programa de búsqueda de fugas en el año de 1992, comenzándose desde la parte más antigua, o sea la que está más próxima al mar.