Un trabajador retira los espejos del techo mientras otro saca un caparazón de fibra de vidrio de un jacuzzi. Un tercer empleado destruye a mazazos una estatua de Venus de Milo topless.
El hotel para parejas Shalimar ha decidido cambiar de imagen y dedicarse a la familia.
Al igual que una tercera parte de los 180 hoteles que alquilan habitaciones por horas, básicamente a parejas, el Shalimar está haciendo a un lado las camas redondas y las sillas para juegos de servidumbre, y en su lugar está instalando sillones, escritorios y otros muebles comunes y corrientes. La idea es que los hoteles puedan recibir todo tipo de clientela.
Con la Copa Mundial de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 a la vuelta de la esquina, las autoridades municipales tratan de resolver la escasez de alojamientos.