Se ha conseguido desarrollar plantas de cultivo genéticamente modificadas que sobreviven a las sequías y pueden crecer con un 70% menos de irrigación que sus homólogas naturales.
El resultado ofrece nuevas esperanzas para la agricultura en todo el mundo, pues los cultivos de muchas zonas del planeta ya están enfrentándose al problema de los suministros limitados e inestables de agua, entre otras dificultades vinculadas al calentamiento global.
En este estudio, llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores dirigidos desde la Universidad de California en Davis, se emplearon plantas de tabaco como modelo de experimentación.
Se escogió esta planta porque es grande, crece rápido, y es un buen modelo para muchos otros cultivos.
Blumwald y Rosa Rivero colaboraron en el trabajo con investigadores del Centro RIKEN para las Ciencias Vegetales en Japón, así como del Departamento de Biología del Technion (Instituto de Tecnología de Israel) en Haifa, la Universidad de Nevada en Reno; y la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Pero los científicos que monitorizan el cambio climático global alertan de que las tendencias marcadas por el calentamiento resultarán en episodios de sequía más frecuentes, intensos y más ampliamente distribuidos por todo el mundo, con muy graves implicaciones para la agricultura y para la estabilidad del suministro de alimentos en el ámbito mundial.