Las fuerzas de seguridad españolas desarticularon ayer una de las cuatro principales redes de la mafia rusa en el mundo, en una operación llevada a cabo simultáneamente en varias localidades y en la que 20 personas, incluidos los cabecillas, fueron detenidas.
Ordenada por el juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón, la operación "Troika" movilizó a más de 300 agentes.
La Fiscalía da por desarticulada la organización criminal Tambovskaya-Malyshevskaya con la detención de sus principales jefes, residentes en España, desde donde presuntamente ordenaron asesinatos y dirigieron operaciones ligadas al tráfico de armas y drogas, entre otros delitos.