Un enorme derrame de productos químicos acabó con la vida en un río en Brasil y obligó a las autoridades a declarar ayer en emergencia ambiental a cinco ciudades donde viven más de 100,000 personas que quedaron sin servicio de agua potable.
Cinco municipios del Estado de Rio de Janeiro fueron afectados por el desastre, que comenzó el fin de semana cuando una fábrica de papel derramó 1,200 millones de litros de agua contaminada con soda cáustica, cloro activo y metales pesados, dijeron las autoridades.
El derrame alcanzó al río Pomba, afluente del Paraiba del Sur, a su vez el más importante del estado de Rio de Janeiro, en cuyas riveras existen pequeñas ciudades y poblados que viven principalmente de la agricultura, la ganadería y de la industria papelera.
Por otra parte, un ferrocarril que transportaba ácido sulfúrico proveniente de una mina de cobre de la estatal chilena Codelco provocó una alarma ambiental ayer al descarrilar en medio de áreas cultivables. Como medida de seguridad, las autoridades chilenas evacuaron a los lugareños, aunque aclararon que no existen personas afectadas por el material tóxico.