Los indonesios que se hayan sometido a un proceso de alargamiento de pene no podrán presentarse a las pruebas de acceso a la Policía y el Ejército porque su miembro viril podría resultar un "obstáculo".
Así lo explicó el jefe de la Policía Nacional en Papúa, Bekto Suprapto, que subrayó que este procedimiento, sea por intervención quirúrgica o por métodos tradicionales, puede suponer un "impedimento a la hora de entrenar".
"Si (el candidato) lo ha hecho, será considerado como no apto para ingresar en la Policía y en el Ejército", según Suprapto.
La medida está especialmente dirigida a los miembros de varios grupos étnicos papuanos, que acostumbran a frotarse sus órganos sexuales con la hoja urticante de un árbol denominado "gatal-gatal" que produce una fuerte hinchazón.