Las autoridades paraguayas elevaron ayer la cifra de muertos del incendio de Paraguay a 440, mientras funcionarios descartaron que el peor incidente en décadas en ese país hubiese sido un atentado.
La tarea de rescate de los cadáveres que quedaron carbonizados bajo la estructura del local concluyó ayer, a pesar de que hay 152 personas reportadas como desaparecidas.
Fuentes del departamento de bomberos señalaron que podrían encontrar restos bajo los escombros.
Un grupo de expertos del FBI de Estados Unidos llegó desde Colombia para inspeccionar el lugar de la tragedia y asistir a los técnicos paraguayos a discernir las causas que lo provocaron, mientras autoridades locales y estadounidenses descartaron la posibilidad de un ataque.
"Está totalmente descartado un atentado porque no hay rastros", dijo a Reuters el jefe de Policía, Humberto Núñez.
"Mis peritos encontraron que el incendio podía haberse originado en la chimenea de la cocina y la explosión que muchos sobrevivientes escucharon fue la de un compresor en el refrigerador", agregó.
Según la Policía, el incendio se originó por la combinación de gases concentrados en los ductos de la cocina o de la panadería del local, que se encontraban obstruidos por falta de mantenimiento.
Así las llamas consumieron el domingo el edificio del supermercado Ycuá Bolaños.
La primera secretaria de la embajada de Estados Unidos en Asunción, Karen Williams, expresó a Reuters que el hecho de que expertos de su país estén en el lugar "no implica de ninguna manera que haya un juicio acerca del caso (...) No implica que haya ninguna sospecha de que haya sido premeditado, ni accidente ni nada".
También dijo no tener información de que agentes del FBI estuvieran en el país como publicaron algunos medios.
Daniel Paiva, hijo del dueño del supermercado, echó la culpa de la tragedia al gerente de operaciones, quien falleció en el siniestro.
"Yo no ordené el cierre de puertas porque yo no estaba en el momento del incendio. La máxima autoridad en mi ausencia era Vicente Ruiz", el gerente de operaciones que murió en la tragedia".
"Solo cuando hay apagones existe la orden de cerrar puertas", indicó ante una batería de periodistas que trataban de entrevistarlo.