El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, desconoció la última decisión de un juez ecuatoriano que pidió la detención contra seis oficiales colombianos, entre ellos el actual director general de la Policía, general Óscar Naranjo, por un bombardeo en 2008 al país vecino.
La Corte de Garantías Penales de Sucumbíos, provincia ecuatoriana en la que se produjo el ataque, ordenó el arresto de los militares y policías por no presentarse a una citación en un proceso por asesinato, derivado del bombardeo a un campamento de las FARC en 2008.
En un comunicado de la embajada de Ecuador en Bogotá, el Ejecutivo ecuatoriano reitera que “en lo que al Gobierno Nacional compete, la crisis por el ataque de Angostura se considera superada, toda vez que Colombia ha ofrecido plenas disculpas por lo ocurrido”.