Grandes trozos de una luna destrozada hace mucho tiempo, tal vez por un cometa, han sido detectados en el anillo exterior de Saturno, lo que arroja luz sobre la formación de los anillos del planeta.
Una cámara de la nave espacial Cassini de la NASA divisó estelas delante y detrás de esos fragmentos, donde otros materiales de los anillos se han visto afectados por las fuerzas gravitacionales ejercidas por los trozos, indicó un grupo de científicos de la agencia espacial estadounidense.
Los anillos que rodean Saturno son uno de los rasgos más impresionantes del sistema solar. Los otros planetas gaseosos del sistema solar - Júpiter, Urano y Neptuno - también cuentan con anillos, pero no son tan espectaculares.
Los científicos calificaron de "lunas diminutas" a los fragmentos vistos en el anillo exterior de Saturno. No fueron observados directamente por Cassini, pero los científicos dedujeron su existencia debido a ocho estelas con forma de hélice.
Aparentemente, algunos de los fragmentos son tan grandes como estadios deportivos, explicaron los investigadores.
"Probablemente existió una luna de al menos 32 kilómetros de diámetro o más grande orbitando en ese lugar", dijo Miodrag Sremcevic del Boulder's Laboratory for Atmospheric and Space Physics de la University of Colorado, en una entrevista telefónica.
"Y esa luna tuvo el destino de ser golpeada por un gran meteorito o cometa y fue destruida. Lo que vemos ahora son los fragmentos de esa luna", explicó Sremcevic, cuyos descubrimientos aparecen en la revista Nature.
Los hallazgos representan la primera evidencia de un cinturón de "lunas diminutas" en los anillos de Saturno, dijo Sremcevic en la investigación.
La luna más cercana a Saturno, es Pan, aproximadamente del mismo tamaño de la luna destruida por la colisión que la destrozó, la cual pudo haber ocurrido hace 100 millones de años.