Un equipo científico internacional liderado por el español Luis Álvarez y ligado al Instituto Max Planck alemán descubrió que los espermatozoides son capaces de realizar cálculos complejos.
El equipo del Centro Europeo de Estudios e Investigación Avanzados (Caesar, por sus siglas en inglés) de Bonn determinó que cuando el óvulo libera atrayentes que modifican la concentración de calcio en el interior de los espermatozoides, estos no reaccionan a la concentración en sí, sino a los cambios que se producen en esta.
"Lo que miden son las tasas de cambio a lo largo del tiempo, es decir, cómo de rápido o de lento cambia la concentración de calcio que entra en la célula del exterior. En lenguaje matemático, lo que hacen es calcular la derivada temporal", precisó el científico.
Así, "en función del valor de la tasa de cambio, alteran la forma en que mueven la cola y cambian de dirección, en otras palabras, el timón de los espermatozoides se mueve al son de la velocidad de cambio del calcio", explicó.
"Resulta bastante cómico pensar que el cálculo diferencial no lo realizaron por primera vez en el siglo XVII, sino que ya lo hacían los espermatozoides hace más de 400 millones de años", señaló el español.
Al mismo tiempo y "a título anecdótico" indicó que "cabría resaltar que el padre del cálculo diferencial (ya sea Isaac Newton o Gottfried Leibniz) todavía es una cuestión de debate".
Por otra parte, Álvarez precisó que "los espermatozoides, como muchas otras células, calculan multitud de parámetros".
"El cómo los miden no está siempre claro, pero lo más habitual es que midan los valores absolutos y no la velocidad de cambio", dijo.