Un equipo internacional de arqueólogos descubrió en Alemania los restos de un importante taller de objetos de marfil de mamut de al menos 35 mil años de antigüedad bien conservados.
El hallazgo hecho cerca del municipio de Breitenbach (centro de Alemania) constituye un hito, ya que se trata de los primeros restos atribuidos al hombre moderno, entonces cazador-recolector, en los que se constata un uso especializado del espacio.