Un grupo de paleontólogos anunció el descubrimiento de la "vaca" de la época Mesozoica, un dinosaurio de cuerpo frágil y con más de 500 dientes que segaban vegetación a ras de suelo en lo que actualmente es el desierto del Sahara.
Se trata del Nigersaurus, un animal del tamaño de un elefante, pero con huesos finos, algunos de los cuales sólo tienen el grosor de una pluma.
Su morfología pone en tela de juicio la visión tradicional de sus parientes más famosos, los diplodocus norteamericanos, que han sido retratados como el equivalente en dinosaurio de las jirafas actuales: mastodontes de largos cuellos que comían hojas de los árboles.
El Nigersaurus es la primera especie de dinosaurio que ofrece pruebas inequívocas de que se alimentaba únicamente de vegetación a ras de suelo, dijo a Efe Jeff Wilson, uno de los científicos que lo descubrió.
Wilson cree que la imagen tradicional de los diplodocus con sus largos cuellos elevados y su cabeza mirando al frente, como monstruos del lago Ness, es errónea y que ellos también, como el Nigersaurus, apenas levantaban la cabeza de la tierra.
Esa es una de las lecciones de este extraño animal, que vivió hace 110 millones de años y cuyo pariente más cercano es un dinosaurio aún sin bautizar encontrado en 2001 en Salas de los Infantes, en la provincia española de Burgos, según Wilson, un profesor de la Universidad de Michigan.
Wilson y el resto de su equipo se topó con los primeros fósiles del Nigersaurus en 1997, durante una expedición financiada por la organización National Geographic, y ha tardado una década en recomponer su cuerpo debido a sus extraordinarias características.