Científicos descubrieron dos variantes genéticas que aumentan el riesgo de que una mujer desarrolle endometriosis, uno de los trastornos ginecológicos más comunes.
La enfermedad -cuyo síntoma más frecuente son las menstruaciones acompañadas de dolor pélvico y lumbar- puede tener impacto significativo en la calidad de vida de una mujer y conducir a infertilidad.
Y el hallazgo ofrece nueva información sobre las causas de la enfermedad y podría conducir a tratamientos más efectivos y mejores formas de diagnóstico.
Trastorno común.La endometriosis afecta a entre el 6% y el 10% de todas las mujeres en edad reproductiva, que se calcula son unos 170 millones de mujeres en todo el planeta.
La enfermedad se da cuando células similares a las que recubren el útero crecen fuera de este, en órganos ubicados en la pelvis como los ovarios y el intestino.
Estos crecimientos pueden causar inflamación y bultos que resultan en dolor pélvico y, en algunas mujeres, pueden causar esterilidad.
Hasta ahora se desconocía el porqué del surgimiento de estos depósitos y su propagación fuera del útero.
Pero gracias a la nueva investigación, en la que se analizaron los genomas de 5,500 mujeres que sufrían la enfermedad y se los compararon con los de 10,000 mujeres sanas, los científicos descubrieron que el cromosoma 1 y el cromosoma 7 son "cruciales" en el riesgo de que una mujer desarrolle la enfermedad.
Se cree que el cromosoma 7 está involucrado en la regulación de los genes encargados del desarrollo del útero y su recubrimiento.
Mientras, el cromosoma 1 está ubicado cerca de un gen muy importante para el metabolismo hormonal y el desarrollo del aparato reproductor femenino.