Un hombre con un cuchillo que dijo que oía voces que le decían que saliera a matar hirió ayer a 10 niños en una cafetería de una escuela religiosa en la capital de Corea del Sur, dijo la Policía.
"Un hombre perturbado entró de pronto en la cafetería de la iglesia y lesionó a nueve niños que ingerían su almuerzo", dijo el detective a cargo del caso. Un niño se halla en estado crítico tras haber recibido una puñalada en la cabeza, dijo el teniente de policía Kim Sa-yeon.
Otros dos niños se hallan en grave estado, con puñaladas en sus cuerpos. Siete sufrieron lesiones ligeras. La edad de los niños es de entre cuatro y siete años.
La agencia de noticias semioficial Yonhap reportó que 10 niños fueron heridos por el agresor, un desempleado de 53 años que fue arrestado 30 minutos después del ataque en el vecindario de Gunja de Seúl.
La agencia informó que tres de los niños, entre ellos uno de seis años, sufrieron lesiones graves en la cabeza y el cuello. Todas las víctimas fueron atendidas en el centro de preescolar de la iglesia. Yonhap dijo que el ataque tuvo lugar cuando 45 niños y tres adultos almorzaban en la cafetería de la iglesia. De acuerdo con el detective, 24 niños y dos maestros estaban en el lugar.
El ataque duró unos 30 minutos, hasta que funcionarios de la iglesia lograron reducir al hombre y entregarlo a la policía. Yonhap citó a la Policía que dijo que el hombre, identificado sólo por su apellido, Hwang, declaró que oyó voces el martes por la noche que le dijeron que moriría si no mataba a otros.
"Dijo que alguien lo perseguía y quería matarlo. Estamos investigándolo en este momento", informó un segundo agente de la Policía.