Una veintena de jóvenes peregrinos cubanos que viajaron a Canadá para participar en un encuentro con el Papa Juan Pablo II, decidieron quedarse en ese país, reveló ayer la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. "Puedo confirmar que la mañana de ayer, se separaron de la delegación con intenciones de no regresar a Cuba 23 jóvenes", dijo Orlando Márquez, director de comunicaciones de la Conferencia Episcopal.
He sido informado también que este acontecimiento ha dejado un sabor amargo en el resto de la delegación que viajó a Toronto la semana pasada para asistir a la XV Jornada Mundial de la Juventud. La Conferencia no ofreció mayores detalles del caso, ni sobre cuándo regresaría a la isla el resto de la delegación, la primera tan numerosa en tiempos recientes en recibir autorización del gobierno de La Habana para asistir a un acto católico.
En Toronto, Ismael Sambra, presidente de la Fundación Cuba-Canadá, declaró que "los cubanos fueron a demostrar la represión que hay en Cuba"". "Ellos prefieren combatir en Cuba, pero si ellos decidieron huir eso está bien también porque es una forma de rebelarse contra la dictadura en Cuba", agregó. Los cubanos al parecer están escondidos en varias residencias en todo Toronto tras evadir a los guardias cubanos que escoltaban a la delegación durante la misa del Papa el domingo.
Sambra dijo que los cubanos son profesionales de unos 20-30 años de edad y que se entrevistarán esta semana con autoridades de inmigración para pedir asilo. La mayoría de los jóvenes cubanos que asistieron al festival en Canadá nunca habían salido de la isla.