El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció su intención de enviar una "misión humanitaria" para "contactar con las FARC" y llegar a la rehén Ingrid Betancourt, con el visto bueno del Gobierno colombiano, después de haber llamado al Jefe de la guerrilla a liberarla y salvarla de la muerte.
Unas horas después de exhortar, en un mensaje televisado, al jefe máximo de las FARC, Manuel Marulanda, a liberar ya a Ingrid Betancourt que está "en peligro de muerte inminente", Sarkozy telefoneó al presidente colombiano, Alvaro Uribe.
Según el Elíseo, Sarkozy comunicó a Uribe su intención de enviar "sin demora" una "misión humanitaria para contactar con las FARC y conseguir acceso" a Betancourt.
Pidió a Uribe que suspendiera "toda forma de operaciones militares" para garantizar la seguridad y el éxito de la misión, sobre la que el Elíseo no dio detalles.
Desde Colombia, Uribe anunció que las operaciones militares se suspenderán en la zona escogida para esta operación humanitaria.
El secretario de Estado francés de Ultramar, Yves Jégo, indicó recientemente en una emisora que un dispositivo aéreo en la Guayana francesa (Caribe) está preparado para intervenir cuando se dé la orden.
Sarkozy también telefoneó al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para repasar con él la situación de los rehenes en Colombia, indicó el Elíseo sin más precisiones.
En su mensaje al Jefe de las FARC, Sarkozy dijo que Francia sólo aguardaba una "señal" para poner en marcha, "en contacto con las autoridades competentes", una "misión humanitaria" para hacerse cargo de Betancourt y del resto de los rehenes debilitados.
"Basta con una decisión de su parte para salvar a una mujer de la muerte y mantener la esperanza de todos los que siguen detenidos. Tome esta decisión: libere a Ingrid Betancourt", dijo Sarkozy, al advertir al jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de que sería "un crimen" si ella muriera.
Comité.
Justo antes de la difusión de ese mensaje, el presidente había recibido a los responsables de un Comité de Apoyo a Betancourt, que le entregaron una petición firmada por casi 600,000 personas a favor de la liberación de la cautiva, secuestrada desde febrero de 2002.
Según el Comité, la mujer está en huelga de hambre desde hace más de un mes.
"No tenemos el derecho de seguir sin hacer nada. Es aquí y ahora. Está en juego la vida de una mujer. Cada uno está ahora frente a sus responsabilidades. Usted (Marulanda) tiene las suyas, asúmalas", concluyó Sarkozy en el mensaje televisado.
Ese nuevo llamamiento a Marulanda se produce en medio de intensas gestiones a favor de la liberación de Betancourt, sobre las que las autoridades francesas han mantenido la máxima discreción.