En medio de los escándalos de corrupción que empañan su imagen, se conformó una nueva cúpula de la Policía Nacional con oficiales que se caracterizan por ser más amigos de la acción que de los escritorios.
La nueva cúpula fue escogida por el presidente Alvaro Uribe y el comandante de la institución, general Teodoro Campo, un oficial retirado y cuyo regreso a las filas despertó críticas porque se rompió la línea de mando actual.
Como subdirector fue designado el general Héctor Darío Castro, que era comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá. En reemplazo del nuevo subdirector en Bogotá fue nombrado el general Jorge Daniel Castro, que ejercía como jefe de la Policía del departamento de Santander. Las nuevas designaciones y otras implicaron la salida de ocho generales, y se espera el alejamiento de 17 coroneles.
La Policía ha estado envuelta en una serie de escándalos, entre los que se cuentan los supuestos contactos con la guerrilla del ex secretario privado del antiguo director de la Policía, el enriquecimiento ilícito del ex jefe de la seguridad presidencial y la malversación de dos millones de dólares donados por Estados Unidos para la guerra antidroga.
En tanto, los irlandeses Niall Connolly, Martin John McCauley y James William Monaghan, presuntos miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA) detenidos hace un año en Bogotá y que en breve serán enjuiciados, suministraron a las FARC varios lanzamisiles, revelaron ayer fuentes judiciales.
Las armas fueron introducidas al país en julio de 1999, un año después de que los extranjeros mantuvieran un primer contacto con la guerrilla de las FARC, según testimonios obtenidos por la Fiscalía General.
El jefe máximo de las FARC, "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", recibió los lanzamisiles en el área desmilitarizada del sur del país, que fue establecida por el Gobierno del ex presidente Andrés Pastrana para realizar allí el proceso de paz a partir de enero de 1999. Connolly, McCauley y Monaghan fueron arrestados cuando regresaban de la zona desmilitarizada y gestionaban un vuelo a París.
Trece muertos e igual número de heridos entre rebeldes, soldados y policías, así como cinco paramilitares capturados dejaron ayer en Colombia combates entre el Ejército, el ELN y las FARC, así como un ataque de este último grupo, informaron las autoridades.
Fuentes castrenses dijeron que cuatro miembros del ELN y dos soldados murieron en enfrentamientos registrados en el municipio de Labranzagrande.