Un deslizamiento de tierra a causa de las lluvias arrasó ayer la comunidad guatemalteca de El Porvenir, en el departamento occidental de Sololá, con un saldo preliminar de 22 muertos, la mayoría menores, y al menos 30 desaparecidos, informaron las autoridades y cuerpos de socorro.
El alcalde de San Lucas Tolimán, Manuel Cruz, en cuya jurisdicción se produjo la tragedia, afirmó que la avalancha de tierra, rocas y árboles sepultó completamente ocho casas y causó severos daños a otras 30.
De acuerdo con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), unas veinticinco personas se encuentran soterradas, aunque las autoridades locales sostienen que los desaparecidos superan la treintena.
Una fuente de la Cruz Roja Guatemalteca explicó que dos peñascos que rodean la comunidad, a 155 kilómetros al suroeste de la capital, se desplomaron por el exceso de agua que acumularon por las lluvias recientes y causó el "deslave de grandes proporciones".
El secretario de la Municipalidad de San Lucas Tolimán, Mario Letona, dijo que la mayoría de muertos son niños de entre uno y 10 años. "La situación en el lugar del desastre es dramática", agregó al precisar que los cadáveres serán trasladados al Ayuntamiento para velarlos.
El presidente de la República en funciones, Juan Francisco Reyes, prevé llegar al poblado para comprobar la magnitud del desastre, que se produjo la noche del jueves a las 22:15 horas locales.
El gobernador departamental de Sololá, Carlos López, calificó el hecho de "tragedia nacional" y dijo que Reyes en una conversación telefónica le prometió llegar al lugar con la ayuda necesaria.
El subtitular de la Secretaría Ejecutivo de la Presidencia, Edgar Zea, indicó que el Gobierno ha enviado ayuda y evalúa los daños para establecer las necesidades de la población.
A juicio de Letona, entre 3,000 y 4,000 personas trabajan con ayuda de alguna maquinaria e instrumentos en el rescate de las víctimas. Entre ellos destacan cerca de 200 bomberos de los dos cuerpos que hay en Guatemala (Municipales y Voluntarios), un número no precisado de socorristas de la Cruz Roja y 60 empleados de la Municipalidad de San Lucas Tolimán.
A las tareas se han sumado soldados, policías y los habitantes de El Porvenir, una comunidad donde viven 45 familias o cerca de 300 personas, según Letona. Socorristas destacados en el lugar afirmaron a las radios locales que la masa de lodo que cayó sobre el poblado alcanza los dos metros de altura.
Al formular un llamamiento de ayuda humanitaria, el alcalde Cruz definió la situación en la comunidad como "caótica y de mucha tristeza". La CONRED anunció que ha enviado un primer convoy con 150 láminas de zinc, 300 litros de agua, 150 raciones de alimentos preparados y frías, 80 frazadas y 42 esponjas para dormir.
La radio Sonora abrió, dentro de su programación regular, una franja extraordinaria con el fin de recolectar víveres y ropa para los damnificados. Los conductores del programa hacen llamamientos a aportar carbón, café, harina de maíz, azúcar, ropa y plástico para construir albergues.
La Asociación de Alcaldes del departamento de Sololá también ha empezado una campaña de recaudación de ayuda humanitaria. La tragedia en El Porvenir es una de las peores de los últimos años después del destructor paso del huracán "Mitch" en 1998, que dejó cerca de 250 muertos.
En mayo de 2000 una avalancha, a causa de las lluvias, causó severos destrozos en el barrio El Calvario de San Antonio Senahú, en el departamento norteño de Alta Verapaz, con un saldo de catorce muertos y veintiún viviendas destruidas totalmente.
Deslave arrasa con poblado guatemalteco
La tragedia en El Porvenir es una de las peores de los últimos años después del destructor paso del huracán "Mitch" en 1998, que dejó cerca de 250 muertos.