La policía brasileña desarticuló hoy una organización integrada por profesionales del área sanitaria a la que se acusa de cobrar por favorecer a pacientes a la espera de un trasplante de hígado, informaron fuentes oficiales.
Nueve personas, entre ellas Joaquim Riberio Filho, ex director del hospital de la Universidad Federal de Río de Janeiro y ex coordinador de la estatal Río Trasplantes, fueron detenidas.
Además de adelantar en la fila a los pacientes que aceptaban pagar los sobornos, la organización, que actuaba en el estado de Río de Janeiro desde hacía cuatro años, se dedicaba al tráfico de influencias, al fraude y al enriquecimiento ilícito, según un comunicado divulgado por la Policía Federal.
El grupo también es acusado de haber causado perjuicios a la sanidad pública debido a que los pacientes favorecidos eran atendidos inicialmente en la red pública, donde recibían los primeros tratamientos, y luego trasplantados en clínicas privadas, en donde las operaciones son cobradas por fuera.
Solo en Río de Janeiro hay cerca de 650 personas que esperan un trasplante de hígado.
Las investigaciones fueron iniciadas el año pasado cuando la prensa denunció que un familiar de un alto funcionario de la gobernación de Río de Janeiro había recibido un trasplante de hígado pese a ser el trigésimo segundo en la lista de pacientes.