La amplia redada policial lanzada ayer en las afueras de París contra los Muyahidin Jalq, principal grupo armado de la oposición iraní, terminó anoche con un importante alijo de documentación, equipos, maletas llenas de dinero y arrestos.
De los 165 detenidos, incluida Maryam Radjavi, esposa del líder del grupo, Masud Radjavi, y el hermano de éste, Saleh, un total de 159 personas seguían anoche bajo custodia, informaron fuentes policiales.
La operación, en la que participaron casi 1,300 agentes, comenzó al alba en la sede europea del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI) en Auvers-sur-Oise y otras doce casas u oficinas, situadas también a las afueras de París.
En los registros, la Policía descubrió cuatro maletas llenas de dólares, una de las cuales contenía 1.25 millones de dólares, así como otros 1.3 millones en una caja fuerte y unos 177,750 dólares en otra.
Pero en la sede del CNRI, que supuestamente servía de pantalla a los Muyahidin o Combatientes del Pueblo, no se hallaron armas ni explosivos.
En cambio, los agentes se incautaron de una importante cantidad de equipos informáticos, cuyo contenido los investigadores van a analizar, así como sistemas de telecomunicaciones avanzados, indicaron las fuentes.
El ministro francés del Interior, Nicolás Sarkozy, dijo que Francia “no podía permitir” que los Muyahidin instalasen su retaguardia en su territorio, tras la caída del régimen de Sadam Hussein en Irak.
El líder de los Muyahidin no estaba en Francia en el momento de la redada.
Fuentes de la oposición iraní señalaron que está cerca de la frontera entre Irak e Irán, en contra de los rumores de que habría sido detenido en Arabia Saudí.
Por su parte, Irán calificó ayer de “paso positivo” la detención de los militantes del grupo opositor al régimen islámico iraní. Mientras que EU expresó su satisfacción por la operación realizada en Francia.