Los pasajeros del avión de Vueling procedente de Málaga y que aterrizó en Amsterdam escoltado por dos cazas F-16 ante temores de un posible secuestro -luego desmentido- abandonaron la aeronave, según informa la agencia holandesa ANP.
El pasaje fue traslado en autobuses desde la pista, en la que permanecieron dos horas en el interior del aparato a la espera de que se aclarase la situación.
Tanto la Policía holandesa como la aerolínea Vueling confirmaron que la alerta se disparó por una pérdida de la comunicación entre la torre de control y el piloto.
Según medios holandeses, la nave habría hecho además una maniobra poco habitual en su aproximación a tierra.
Las autoridades holandesas explicaron que enviaron los cazas siguiendo los protocolos habituales en estos casos.
Finalmente, el avión de la compañía española aterrizó sin problemas en el aeropuerto de Schiphol.