Al menos 262 muertos, varios miles de heridos, 50,000 damnificados y más de 10,000 casas destruidas es el balance provisional del terremoto que sacudió el lunes la Región Autónoma de Kinjiang, noreste de China, informaron ayer las autoridades.
Un total de 500 réplicas se han podido sentir en las últimas 24 horas en la parte más occidental de Xinjiang, región en la que el fuerte seísmo del lunes ha tenido efectos devastadores.
El municipio de Bachu, epicentro del terremoto y la localidad más afectada, con 240 muertos, ha registrado en las últimas horas más de 400 movimientos telúricos y uno de ellos incluso superó los 5 grados de magnitud, según la agencia oficial Xinhua.
El director del Departamento Sismológico Regional, Ma Baozhu, informó de que "desde el estallido del terremoto se han registrado un mínimo de 40 movimientos de tierra cada hora, por lo que no se descarta un nuevo seísmo de gran magnitud".
Esta es la opinión de otros expertos, como Cheng Ronghua y Liu Jie, miembros del Departamento Sismológico Nacional, que describieron el noroeste de Xinjiang como "una zona de gran actividad sísmica, ya que un total de 19 terremotos han superado los 5 grados en los últimos siete años".
Según las autoridades, en el terremoto, de 6.8 grados en la escala de Richter, se han registrado 50,000 afectados, de los que la mayoría han perdido todas sus pertenencias y se encuentran sin hogar; 11,000 cabezas de ganado han muerto y más de 10,000 casas han quedado destruidas.
"Las labores de rescate continuarán durante las próximas horas, aún queda mucho trabajo por hacer. Además de las viviendas, más de 900 escuelas se derrumbaron con los primeros temblores, atrapando a decenas de estudiantes", aseguró un funcionario de los equipos de rescate en la zona del desastre.
Muchas de las víctimas mortales perecieron en una escuela -22 escolares muertos y 40 heridos- y en un centro médico de una planta en Qiongku Qiake; mientras en Arlagen, localidad de sólo 1,000 habitantes, los muertos superan el centenar.
La Cruz Roja Internacional ordenó ayer la movilización de todas las agencias provinciales y ha donado 30,000 dólares a su sucursal en Xinjiang; mientras sus representantes en la región ha preparado 2,000 mantas y 1,000 abrigos destinados a los miles de residentes locales que han pasado a la intemperie desde la noche del lunes a ayer.
Según expertos sismólogos, los municipios de Bachu y Jiaxi (ubicados cerca de la frontera con Kirguizistán) se encuentran en la intersección entre las plataformas tectónicas del Océano Indico y Euroasia, lo que provoca un efecto de comprensión y un exceso de acumulación de energía, principal causa de los terremotos.
Xinjiang es escenario de constantes terremotos, aunque normalmente no ocasionan daños personales ni materiales de consideración, debido a la escasa densidad de población de esta región , la mayor de China.