Los mercados de la capital peruana siempre tienen novedades para despedir el Año Viejo y, en estos días, se impone la piñata del espía, Víctor Ariza, quien vendió secretos militares a Chile y los ternos de color amarillo para bailar en las fiestas de Año Nuevo, informaron los diarios locales. "Es lo que la gente pide.
Es para reír un rato", dijo un vendedor.