El Gobierno de la provincia argentina de Buenos Aires anunció ayer el despido de 45 jefes de la policía de ese distrito, la mayor fuerza de seguridad del país, a raíz de "defectos absolutos" en el ejercicio de sus funciones.
La medida fue anunciada dos meses después de la purga de otros 119 altos mandos de la policía bonaerense, dispuesta dentro de un plan de reforma profunda de esa fuerza de seguridad.
Videos y fotos que muestran a niños, incluso bebés, vestidos de uniformes de los atacantes suicidas de HAMAS, de la Yihad Islámica o de las Brigadas Mártires Al-Aqsa, son un reconocimiento a la causa de los "luchadores por la libertad" y de la patria palestina; no significa que se irán a inmolar en la guerra contra Israel, destacan los analistas sobre la sociedad islámica.
Igual caso ocurre en los rituales tradicionales. Varios grupos chiítas y suníes recuerdan el martirio de algunos hombres santos. Tal es el caso del yerno de Mahoma, Alí, muy venerado en Irak desde entonces.
Las procesiones de los seguidores de Alí suman millones en la comunidad chiíta iraquí. Algo interesante es la procesión de este grupo, en donde se autoflagelan los participantes o se hace gala al sacrificio sin temor de los creyentes.
Para la socióloga y escritora norteamericana Deborah Gotthelf, el suicidio de los extremistas musulmanes nace en el odio.
"Las explosiones suicidas, los ataques terroristas de distinto carácter, no son sino un producto de la educación para el odio que se realiza en el nombre del Islam. O mejor dicho, son una distorsión aberrante de las enseñanzas que se encuentran en el libro sagrado de dicha religión", destaca Gotthelf.
Esta deformación se intensifica a diario en las mentes y en los corazones de adultos y niños en distintos establecimientos educacionales del mundo musulmán, agrega la especialista.
"Los jóvenes musulmanes no se sienten solos en su odio en contra de lo que la Yihad sostiene es la perversión y descomposición de la sociedad occidental; muchos de sus líderes políticos y religiosos, enseñan dicha ideología y la justifican con interpretaciones erróneas", señala la socióloga norteamericana.
Un ejemplo es el siguiente versículo del Corán: "Usad vuestra fuerza con el máximo poder en su contra, preparaos para la guerra, sembrando el terror en el corazón de vuestros enemigos y los enemigos de Dios, y otros que no conocéis, pero que Dios conoce" (Sura "Los Deshechos", 60).
Gotthelf dice que los eruditos fundamentalistas no citan el verso anterior (59) en el que se hace alusión a que dicha guerra es en contra de los "no creyentes en Dios", no en contra de otros pueblos creyentes; el propósito es fomentar el odio en contra de Occidente como "enemigos de Dios y del pueblo musulmán" y así convertirlos en un objetivo de la Yihad.
Escuelas y universidades enseñan una cultura que siente, percibe, piensa y actúa en base a un odio en contra de Occidente articulado exitosamente como parte integral del tejido social, legitimando de esta manera el terror contra todos aquellos que son estigmatizados como "enemigos, paganos e infieles".
Como conclusión, se puede decir que la guerra santa es el "último esfuerzo desesperado" para demostrar el rechazo de una cultura a los elementos ajenos a su sociedad.
Reem Saleh Al-Riyachi, era una joven palestina de 22 años, madre de dos niños, que se inmoló en el paso de frontera a Israel en el norte de Gaza. La acción había borrado con su muerte la traición a su marido, un militante del grupo extremista islámico HAMAS, según reveló la inteligencia militar israelí.
Esta mujer se convirtió en "pionera". El género ahora ya no impide participar en la resistencia.
Fuentes militares citadas por el diario israelí Haaretz dijeron que la negativa a la inmolación de mujeres sigue en pie dentro de HAMAS.
Sin embargo, versiones palestinas indican que las mujeres "kamikazes" son una nueva táctica de HAMAS, ante las crecientes dificultades que tiene el grupo para burlar la vigilancia de los servicios de seguridad israelíes.
En el entierro de Al-Riyachi, un líder político de HAMAS, Mahmud Zahar, declaró ante sus seguidores que "la mártir Reem es una heroína, pues lo abandonó todo. Dejó a su marido y a sus hijos para ir al Paraíso".
Zahar aseguró que ésta "no será la última" mujer "kamikaze", y agregó que "HAMAS no renunciará jamás a la vía de la Yihad (guerra santa musulmana), de la resistencia y de la liberación, aunque tenga que sacrificar a nuestros hijos y a nuestras esposas".