Decenas de miles de civiles sirios siguen esperando la llegada de ayuda humanitaria y la posibilidad de cruzar la frontera con Turquía, después de haber huido de los bombardeos y combates en el norte de la provincia septentrional de Alepo.
El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahmán, dijo que la situación de los desplazados es "muy difícil" en estos momentos porque los refugios y los suministros no son suficientes para todos ellos.
Abderrahmán informó de que han empezado a llegar desde Turquía tiendas de campaña y ayuda humanitaria, pero esta no es suficiente para todos los desplazados, que son entre 20,000 y 25,000, según los cálculos del Observatorio.
La ONG Socorro Humanitario (IHH, de sus siglas en turco) elevó ese número hasta 45,000, según declaraciones de su portavoz, Emrullah Öztürk.
IHH informó a través de su cuenta de Twitter que distribuye comida caliente a 30,000 desplazados que se encuentran en la frontera de Siria con Turquía.
La organización ha empezado a levantar dos campamentos temporales a pocos centenares de metros de la frontera turca, en territorio sirio, adonde los empleados y voluntarios de IHH pueden acceder.
Por su parte, el portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Siria, Pawel Krzysiek, dijo a Efe que la organización todavía no ha podido acceder a la zona ni entregar ayuda humanitaria debido a los combates y a la muy complicada situación de seguridad.