La Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) de Colombia, que administra los bienes incautados a los narcotraficantes, fue intervenida ayer por el Gobierno tras detectarse "centenares de irregularidades", informó el ministro del Interior y Justicia, Germán Vargas Lleras.
Agentes de la Policía Judicial y de Investigación (Dijin), de la Procuraduría (Ministerio Público) y de la Contraloría General (tribunal de cuentas), ocuparon la sede central de la entidad en Bogotá.
Vargas Lleras explicó que la intervención responde a "múltiples y graves anomalías" e invitó a "esclarecer quiénes son los tenedores de muchos activos" que administraba esa entidad.
Entre las irregularidades, el ministro citó la "adulteración de las cifras del valor real de los bienes que se iban a subastar".