El Parlamento iraquí destituyó a su propio presidente, el suní Mahmud al Mashadani, como castigo por la agresión que varios de sus guardaespaldas protagonizaron contra un diputado chií.
Esta es la primera ocasión en la era post-Saddam en que se aplica una penalización semejante en las instituciones iraquíes. La destitución de Al Mashadani, fue decidida tras un pacto entre la mayoría chií y la minoría suní.